¿Premonición?

Mayo 2, 2007

Era difícil que fuese peor que El buen alemán, y efectivamente no lo fue, pero aún así la calificaría como mala o, para no ser tan tajante, como la idea no está mal, pero el guión hace aguas por los cuatro costados.

Ya es la segunda vez consecutiva que acabamos viendo en el cine una película que no era nuestra primera opción. La primera vez se debió a que la presencia de una fémina desaconsejaba entrar a ver una peli de miedo, y en esta ocasión a que todo el mundo no encontró otra cosa mejor que hacer durante la tarde del 1 de mayo, que meterse a ver una peli buena que llevaba casi un mes en cartel, por lo que sólo quedaban abundantes asientos libres para otra peli casi recién estrenada, lo cual resultaba poco prometedor.

Ya ayer por la noche tenía pensado escribir una entrada en el blog, ya que no puedo dejar de comentar la única vida social que he hecho en todo este magnífico puente de cinco días. Sin embargo no ha sido hasta esta tarde que me he puesto a escribir, y al paso que voy parece que me va a llevar dos horas o más, cosas de las procrastinaciones.

SPOILER WARNING:

En el improbable caso de que alguien que no sea yo mismo lea este artículo, que sepa que voy a destripar toda la película, ya que si no, no veo manera de hacer una recensión fructífera a la par que destructiva sobre la misma. Así que si no la has visto, y tienes pensado hacerlo (cosas más raras se han visto), no sigas leyendo la entrada.

Read the rest of this entry »

Procrastinando

Mayo 1, 2007

Deberían dar el Premio Nobel de Literatura al inventor de la palabra procrastinación, tanto por su sonoridad como por encerrar, bajo un término aparentemente tan científico y formal, una acción que suele implicar un vicio tan prosaico y ordinario como es la pereza.

En un principio me había topado con la palabra en inglés, procrastination, y pensé que no habría equivalente directo en castellano, pero me alegró mucho saber que procrastinar está ya incluido en el diccionario de la RAE, con la acepción de diferir, aplazar. La procrastinación tiene incluso una entrada en la Wikipedia, donde me ha llamado la atención lo siguiente:

[...] Se ha demostrado que la costumbre de procrastinar puede llevar a una dependencia de Internet o de las computadoras. En estos casos, el individuo tiene la compulsión de aislarse de la realidad navegando por Internet. [...]

La bendita Wikipedia incluye incluso diferentes enlaces a artículos donde se dan consejos para detectar cuándo uno está procrastinando, y qué hay que hacer para dejar de procrastinar. Realmente he de reconocer que este texto de la Wikipedia me ha abierto los ojos: ¡lo mío no es más que una procrastinación tras otra! Si me paso horas y horas en Internet, tirando así a la basura un puente de cinco días tan hermoso como en el que ahora me encuentro, no quiere decir que tenga adicción a Internet o que tenga escasa vida social, simplemente estoy procrastinando.

Estoy convencido de que mi vida a partir de ahora va tomar un rumbo totalmente diferente, ya que voy a ser capaz de detectar al instante mis procrastinaciones y corregirlas, lo que me convertirá en una persona eficiente que cumple sus obligaciones siempre a tiempo, no como antes, cuando procrastinaba una vez tras otra hasta que el plazo para cumplir mi obligación estaba a punto de acabarse, y entonces no tenía más remedio que ponerme a trabajar como un chino, bajo mucha presión, para sacar adelante el trabajo como fuese.

Por otra parte, el hecho de que trabajar bajo presión se me dé razonablemente bien, ha sido determinante para que me haya aficionado tanto a la procrastinación, ya que mi subconsciente me traiciona diciéndome que es mejor postergar mis obligaciones para más adelante, y así cuando me empiece a estresar porque el vencimiento de los plazos se acerca, me pondré a trabajar como un loco, circunstancia en la que por experiencia ya sé que seré capaz de sacar adelante las tareas, y además de forma aceptable.

Para redondear todo este concepto de la procastinación, Wikipedia incluye una cita preciosísima: “la procrastinación es el ladrón del tiempo. También podría decirse que la procrastinación es el ladrón del deseo”. Yo lo veo muy claro, en adelante, cuando tenga pendiente una tarea pesada, y tenga sospecha de estar empezando a procrastinar, la acción adecuada será ponerse a leer todos los enlaces propuestos en la magnífica entrada citada de la Wikipedia, y plasmar mis conclusiones en una nueva entrada en este blog.