A vueltas con José Luis Martín-Vigil
Julio 9, 2007
Todo el mes de junio sin hacer una mísera anotación en este blog, y voy ahora y me encuentro ¡con un comentario!. Ni siquiera me acordaba de que tenía los comentarios moderados, y claro, como tampoco estoy del todo familiarizado con el WordPress, pues se me había pasado por alto el comentario que había dejado un visitante de México.
No hay que ser un lince para darse cuenta de que este blog no pretende tener una gran difusión. No tengo blogroll, no dejo comentarios en otros blogs poniendo un enlace al mío, actualizo con poca frecuencia, trato muchos temas de nula actualidad: hablo de Wilkie Collins, la Compañía de Jesús, Miguel Fisac…y también de José Luis Martín-Vigil. Y sorprendemente es sobre este último autor, completamente olvidado (salvo en algunos colegios de curas, monjas o del Opus Dei), sobre quien trata el único comentario que ha tenido este blog que, insisto, en un principio no buscaba tener ninguna difusión (aunque puede que en el futuro esto cambie, pues la verdad es que me ha producido cierto cosquilleo que me comenten desde México).
Insisto de nuevo: sólo he tenido un comentario en los algo más de seis meses de vida de este blog, así que creo que no es un despilfarro escribir una nueva entrada en la que hable un poco más de José Luis Martín-Vigil.
Este blog nace de otro anterior, que ya ha dejado de existir, que a su vez hacía realidad una idea que había ido yo barruntando hacía mucho tiempo, de crear una página web centrada en La vida sale al encuentro, y es que he de confesar que mi interés principal, más que la persona del autor, es su obra magna, que me permite trasladarme a una época ya definitivamente perdida, y que a pesar de lo chocante que pueda sonar (las Posguerra española no es una de las épocas históricas que una persona cabalmente moderna debiera tener como favoritas) ejerce en mí una tremenda fascinación.
Lo cual me lleva a preguntarme: ¿Qué interés tengo por el resto de obras de José Luis Martín-Vigil?. Y la respuesta de momento sólo puede ser: ninguno. Y esto es así porque jamás me he topado con ningún libro de este autor que no sea “La vida…”, no porque considere que los demás sean de inferior calidad. De modo que tomo nota de los libros que ha leído el visitante de México: Réquiem a cinco voces y La muerte está en el camino, a ver si con un poco de suerte me topo con ellos y obtengo más razones para ser un fan de José Luis Martín-Vigil, del que por cierto, en este enlace se puede leer una mini-biografía, y en este otro blog, su autor cuenta la influencia que tuvieron sus libros en él, y el gran hilo de comentarios que ha generado esta entrada me hace pensar que Martín-Vigil no es un escritor tan olvidado como pudiera pensarse…
Septiembre 21, 2008 at 1:06 am
Es mi adolecencia la que se llenó de libros de Martín Vigil. En la biblioteca del Colegio Guadalajara, solicitabamos turno para sus libros, y recordarlo es sentir la adrenalina de la juventud trasladandome al mundo de sus descripciones. Mi farovito. UNA CHAVOLA EN BILBAO
Septiembre 21, 2008 at 1:09 am
Desde Guadalajara, Jalisco, México. Recuerdo a Martín Vigil con mucho cariño y le deseo lo mejor. Con cariño. Claudia Georgina
Noviembre 10, 2008 at 6:30 pm
que bien este autor español, yo por mi parte solo he leido ‘cierto olor a podrido’ y para mi fue suficiente para saber que se trata de un gran escritor. me gustaria leer mas libros de el, solo que en colombia no es para nada conocido y mucho menos sus obras, saludos, mi correo alfi219@hotmail.com
Noviembre 24, 2008 at 9:17 pm
Desde Canarias. Yo me acabo de leer Requiem a cinco voces. A mi madre le encanta Martín Vigil y me convenció para que me lo leyera. Muy bueno el libro. En breve me leeré Una Chabola en Bilbao. A ver qué tal. Estoy intentando averiguar cuál es el último libro que haya sacado para regalárselo a mi madre por Navidad. Estoy segura le haría muchísima ilusión.
Diciembre 10, 2008 at 2:20 am
Desde México. Yo me leí varias novelas de Martín Vigil en los 70’s, ya estaban en la casa, y pues las leí todas. Efectivamente, ya desde entonces estaban algo anticuadas, pero ahora me gustaría que mi hijo de 14 que ya leyó “Sexta Galería”(el que tiene 12 no lee)las leyera, pero me imagino que es imposible conseguirlas.
Enero 2, 2009 at 2:13 am
Desde San Luis Potosí, S.L.P., México. Justamente en estos días leo por cuarta ó quinta ocasión “Los hijos de Sira López”. De igual forma, he leído 3 ó 4 veces “Un sexo llamado débil”. No sabría explicar el magnetismo que ejerce el estilo del autor. Quizá sea la intervención en la narrativa de múltiples personajes, o que con frases breves conduce a grandes reflexiones, o el saber que en algunos casos se trata de personajes reales … Entiendo que mucho ha cambiado la sociedad desde que estos libros vieron la luz, y sin embargo, al compararlo con autores de moda de libros formativos (Carlos Cuauhtémoc Sánchez, o Alfonso Lara Castilla, por ejemplo), no se duda en preferir a Vigil.
Agosto 22, 2009 at 1:27 pm
a mí también me encanta Martín Vigil, empecé a leerlo de adolescente y no me he cansado nunca de releer sus libros. A mí, personalmente, me gusta “El precio de ser distinto”, “La vida sale al encuentro”, y muy especialmente “Los hijos de Sira López”. La verdad es que lo que verdaderamente atrae es la forma de exponer sus pensamientos, es fantástica esa forma de escribir tan enriquecedora y cercana.
otro autor que me gusta mucho es Gerard Durrell; su libro “Mi familia y otros animales” es fantástico, os lo recomiendo.