Exquisitas ternuras

Noviembre 21, 2008

Alejandro vio a otro que tenía las cuencas de los ojos vacías y secas como las de una calavera.

—¿Y a ti que te hicieron? —le preguntó.

—Me cortaron los párpados, me esparcieron miel sobre los ojos y luego me ataron cerca de un hormiguero. También yo servía en la marina ateniense. Querían saber dóde estaba escondido el resto de la flota, pero yo me negué y…

Extraído de Aléxandros (El confín del mundo). Valerio Massimo Manfredi

Este libro es muy recomendable.

¿Cómo medir el dolor? ¿Cómo saber qué tormentos son más crueles que otros?. La literatura ofrece un medio: yo al leer este párrafo, empecé a sentir escalofríos. También me acuerdo, cuando leí 1984, que cuando leía las torturas a las que era sometido Winston, también mi cuerpo reaccionaba de algún modo (por ejemplo, en la prueba final en la que Winston traiciona a su amante para evitar que le hicieran saltar una rata a la cara).

Probablemente estas reacciones corporales sirven como medida indirecta del dolor real que provocan estos testimonios de la barbarie humana. O tal vez no ¿alguien tiene una idea al respecto?.

Por cierto, el título de la entrada, por si no os habíais dado cuenta, es de una película. No tengo ni idea de si es buena o no porque no la he visto, pero creo que tiene bastante casquería, provocada por un médico, por lo que quizá sirva para produndizar en este tema.

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