San Nicolás de los Servitas
Abril 10, 2009
Tarde de Miércoles Santo. Madrid de los Austrias, obras en Ópera (ascensor para la estación de Metro, remodelación de la plaza), paso por la Plaza de Oriente, al lado de una aglomeración católica que reza el Viacrucis con el Cardenal de Madrid. Me aventuro por la calle de la Almudena, con esa estatua de bronce que contempla impertérrita la excavaciones arqueológicas del Madrid islámico, intimidando por la noche a los turistas desprecavidos. Desemboco en Mayor, justo enfrente de la Catedral Castrense, torno a la izquierda y, tras pasar la calle del Factor, giro otra vez a la izquierda, por San Nicolás.
Llego a mi destino, la iglesia de San Nicolás de los Servitas, un pobre sudamericano sentado a la puerta. No le doy nada. Entro, el horario me confirma lo que yo esperaba: hay Misa de ocho (el horario más probable en España para una misa vespertina en día laborable). Unos pocos viejos desperdigados por los bancos, sorprendentemente también hay una pareja muy joven, alrededor de la veintena, él con unas curras bastante considerables. Se respira la calma, el ambiente de paz que sólo una de las iglesias más antiguas (si no las más antigua) de Madrid puede poseer. La Virgen presidiendo el altar. A la izquierda, cuadros con temática de los siete santos fundadores. En el crucero, a la izquierda, un Sagrado Corazón de Jesús, a la derecha, un Crucifijo que mueve a devoción, y una Dolorosa, no sé si para procesionar.
Con cinco minutos de retraso, comienza la Eucaristía. Un cura (¿monje?) muy espigado, con pelo largo y lacio, partido con raya al medio, gafas de pasta que se quita durante la Misa. ¿Bigote y perilla? ya no me acuerdo. Es del tipo místico, con entonaciones aflautadas, pero sin exagerar. El timbre, no muy viril, pero sin espantar. Lo más bonito: el ofertorio, en el que empieza a cantar, repitiendo una y otra vez, con muy buena voz “Quién ama y anda en amor, ni cansa ni se cansa” (o eso es lo que entendía yo. Según Google, esto es de San Juan de la Cruz, y dice en realidad “El alma que anda en amor, ni cansa ni se cansa”). Mi alma, tan turbada, se va serenando, a pesar de las molestias generadas por turistas que entran a deshora. Doy dos euros de limosna, para cubrir la muchedumbre de mis pecados (pero no alcanzan).
Un ligero toque de cura moderno durante el rito de Comunión, justo después del Padrenuestro, a continuación del “Líbranos de todos los males, Señor” sigue con “de las guerras, de la miseria, de los malos tratos contra las mujeres, de la discrimación por razón de raza, credo o condición”, etc. Yo me quedo sentado y no comulgo (probablemente el único). Mañana (ayer) será distinto, mañana será Jueves Santo. Día de Miserere
Julio 31, 2009 at 12:46 am
Hola jeje:
Es hermoso saber que alguien te escucha mientras celebras la Eucaristía. Pero yo no digo: “libarnos de las guerras, de las miserias”. La frase es:”Libranos Señor de todos los males, de las guerras, del terrorismo”… Es una pena que no se te vea más por san Nicolas. Al menos las veces que yo he celebrado. Un saludo y gracias.
Pd: AH! ya te aclararé eso de moderno jejeje. Menos mal que no dijiste progresista, me hubiera enfadado jejejeje
Agosto 4, 2009 at 8:55 pm
Muchas gracias por su comentario, Padre (o Hermano, no sé cuál es la costumbre para dirigirse a los Frailes Servitas, si es que usted pertenece a dicha Orden).
Ya quisiera yo poder ir más a Misa a San Nicolás, ya que esa iglesia me encanta, y la verdad es que me gustó mucho el modo en que celebró la Eucaristía a la que fui este año (y que conste que esto no es peloteo para intentar compensar haberle puesto el calificativo de ‘moderno’, jeje), pero al vivir en la periferia, sólo me es posible en contadas ocasiones.
De nuevo muchas gracias por la visita y por el comentario, y si vuelvo a Misa por San Nicolás, no descarte que haya nueva entrada en este blog. Un saludo.